Puede que una futura colección de monedas esté pasando cada día por tus manos sin que te hayas dado cuenta. El cambio de una compra, unas monedas que quedaron olvidadas en casa o una pieza diferente que recibiste y volviste a gastar pueden esconder una historia mucho más interesante de lo que parece.
En varios países de Latinoamérica circulan monedas que resultan especialmente atractivas para empezar a coleccionar: algunas son conmemorativas, otras forman parte de series completas y otras permiten descubrir la historia, la fauna o el patrimonio del país a través de sus diseños.
Y lo mejor es que muchas de ellas fueron creadas precisamente para circular. No hablamos de piezas reservadas únicamente a grandes coleccionistas, sino de monedas que pueden llegar al bolsillo de cualquier persona.











